Sunday, April 26, 2009

Stuart Hall. "Introducción: ¿quién necesita 'identidad'?" - Reseña


Hall, Stuart. “Introducción: ¿quién necesita ‘identidad’?”.
Cuestiones de identidad cultural.
Stuart Hall y P. Dugay, compiladores.
Buenos Aires: Amorrortu, 2003. pp. 13-39.


El texto da cuenta del proceso simultáneo de “explosión discursiva” y “crítica minuciosa” a que ha sido sometido el concepto de “identidad” y opta a su vez por una crítica del término desde la deconstrucción y muy cercana al campo psicoanalítico. Uno de los primeros caminos que lleva a Hall a restablecer la necesidad de volver sobre el debate se basa en que:

A diferencia de las formas de crítica que apuntan a reemplazar conceptos inadecuados por otros “más verdaderos” o que aspiran a la producción de conocimiento positivo, el enfoque deconstructivo somete a “borradura” los conceptos clave. Esto indica que ya no son útiles –“buenos para ayudarnos a pensar”- en su forma originaria y no reconstruída. Pero como no fueron superados dialécticamente y no hay otros conceptos enteramente diferentes que puedan remplazarlos, no hay más remedio que seguir pensando con ellos (…) La línea que los tacha permite, paradójicamente, que se los siga leyendo (13-14).

Es decir, que la identidad ya no nos es útil, dentro del paradigma inicial en que se le generó, pero no ha sido reemplazada aún por un nuevo concepto que cumpla una función explicativa similar: “…una idea que no puede pensarse a la vieja usanza, pero sin la cual ciertas cuestiones claves no pueden pensarse en absoluto” (14). Otra posible vía enunciada por Hall sería la de la “irreductibilidad del concepto de identidad” (14), pensada en relación con su centralidad para la cuestión de la agencia y de la política, en el campo de “una teoría de la práctica discursiva, en el sentido foucaultiano. Es en este campo que se reitera la “identificación”, como un “intento de rearticular la relación entre sujetos y prácticas discursivas” (15). Por diferencia a la identidad, la identificación:

…se construye sobre la base del reconocimiento de algún origen común o unas características compartidas con otra persona o grupo o con un ideal, y con el vallado natural de la solidaridad y la lealtad establecidas sobre el fundamento (…) Aunque no carece de condiciones determinadas de existencia, que incluyen las recursos materiales y simbólicos necesarios para sostenerla, la identificación es en definitiva condicional y se afinca en la contingencia (15).

Mediante el uso de algunos mecanismos psicoanalíticos de origen freudiano, Hall se propone un desplazamiento del concepto de identidad, de lo esencialista a lo estratégico y posicional, lo que lo conduce a que este:

…no señala ese núcleo estable del yo que, de principio a fin, se desenvuelve sin cambios a través de todas las vicisitudes de la historia; el fragmento del yo que ya es y sigue siendo siempre “el mismo”, idéntico a sí mismo a lo largo del tiempo. Tampoco es –si trasladamos esta concepción esencializadora al escenario de la identidad cultural- ese “yo colectivo o verdadero que se oculta dentro de los otros muchos ‘yos’, más superficiales o artificialmente impuestos, que un pueblo con una historia y una ascendencia compartidas tienen en común” (Hall, 1990)… (17)

El sometimiento de la identificación a un proceso de “historización radical”, al cambio y a la transformación, inserta la preocupación de Hall en el campo poscolonial, muy cercano en esto a los planteamientos de Edward Said en Orientalism, pues más que con un origen en un pasado histórico

…las identidades tienen que ver con las cuestiones referidas al uso de los recursos de la historia, de la lengua y la cultura en el proceso de devenir y no de ser; no “quienes somos” o “de donde venimos” sino en que podríamos convertirnos, cómo nos han representado y como atañe ello al modo como podríamos representarnos. Las identidades se constituyen dentro de la representación y no fuera de ella (17-18).

Las identidades se constituirían entonces dentro de la “narrativización del yo”, sin que su naturaleza ficcional –según Hall- socave su “efectividad discursiva, material o política” y: “Precisamente porque las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él, debemos considerarlas producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el interior de formaciones y prácticas discursivas, mediante estrategias enunciativas específicas. Por otra parte, emergen en el juego de modalidades específicas de poder…” (18) De igual modo las identidades se construyen a través de la diferencia: “sólo pude construirse a través de la relación con el Otro, la relación con lo que él no es, con lo que justamente le falta, con lo que se ha denominado su afuera constitutivo (…)” (Hall, 2003: 18). De ese modo toda identidad tendría un “margen”, en forma de exceso, cuya homogeneidad interna más que fundacional es una forma construida de cierre: “Si (…) una objetividad logra afirmarse parcialmente, sólo lo hace reprimiendo lo que la amenaza. Derrida demostró que la constitución de una identidad siempre se basa en la exclusión del algo y el establecimiento de una jerarquía violenta entre los dos polos resultantes” (19).

Tras un profundo debate con Althusser, Lacan y Foucault, Stuart Hall se niega a aceptar la proposición de Foucault de que “en el hombre nada – ni siquiera su cuerpo- es suficientemente estable para servir de base al autorreconocimineto o a la posibilidad de comprender a otros hombres” (Cit. en Hall, 2003: 28-29), con lo que penetra en un amplio debate sobre el cuerpo, desde la perspectiva feminista, que no es de nuestro interés en esta reseña.

Kevin Sedeño Guillén

Universidad Nacional de Colombia

2 comments:

Luis Fanlo said...

Excelente reseña, me fue muy útil en relación con los temas que investigo. Saludos!

Kevin Sedeño Guillén said...

Muchas gracias profesor Fanlo. Me alegra que la reseña le haya resultado útil en este océano de palabras en el que vivimos. Muchos éxitos en su trabajo de continuar la labor pionera de ese gran investigador que fue Gino Germani.